Fiebre en Niños en Nuevo Chorrillo: Cuándo Preocuparse
Desde qué temperatura es fiebre, qué hacer en casa y cuándo consultar de urgencia. Agenda tu consulta pediátrica.
La fiebre no es una enfermedad: es una respuesta del cuerpo a una infección, y en la mayoría de los casos es útil. Lo que importa no es tanto el número del termómetro como cómo está el niño, y esa idea cambia por completo la forma de manejarla en casa.
Desde qué temperatura es fiebre
- 38 °C o más medida en el recto, en la axila o con termómetro digital de frente.
- Entre 37,5 y 37,9 °C se considera febrícula.
- La medición más fiable en menores de dos años es la rectal.
- Conviene usar termómetro digital; los de mercurio están en desuso.
- No hay que abrigar al niño antes de medir, porque falsea el resultado.
Qué mirar además del termómetro
Un niño con 39 °C que juega, bebe y responde normalmente preocupa mucho menos que uno con 38 °C decaído, que no quiere beber y está muy irritable. El estado general es el dato que más orienta, y es el que el pediatra pregunta primero.
También importa cómo responde a las medidas: si al bajar la temperatura el niño se anima, come y juega, la señal es tranquilizadora. Si sigue decaído aunque la fiebre ceda, hay que consultar.
Las convulsiones febriles asustan mucho y son más benignas de lo que parecen: ocurren en niños pequeños con subidas rápidas de temperatura, duran pocos minutos y no dejan secuelas. Aun así, la primera vez siempre hay que consultar.
Qué hacer en casa
- Ofrecer líquidos con frecuencia, poco y a menudo. Es lo más importante.
- Ropa ligera y ambiente fresco, sin corrientes de aire.
- Antitérmico si el niño está incómodo, a la dosis que corresponde a su peso, no a su edad.
- No forzar la comida: es normal que coma menos durante unos días.
- Dejarlo descansar sin obligarlo a estar en cama.
- Anotar la temperatura y la hora, para poder contarlo bien en la consulta.
Lo que no hay que hacer: baños de agua fría o con alcohol, alternar dos antitérmicos sin indicación, dar aspirina a un niño, ni abrigarlo para que sude.
Sobre los antitérmicos, dos precisiones útiles: la dosis se calcula por el peso del niño, no por su edad, y el efecto tarda entre 30 y 45 minutos en notarse. Volver a medir a los diez minutos y concluir que no funcionó es un error común.
Cuándo consultar de urgencia
- Cualquier fiebre en un menor de tres meses. Sin excepción.
- Dificultad para respirar, quejido o hundimiento de las costillas.
- Decaimiento marcado, somnolencia excesiva o que cueste despertarlo.
- Llanto inconsolable o irritabilidad extrema.
- Manchas en la piel que no desaparecen al presionarlas con un vaso.
- Convulsión, aunque haya cedido sola.
- Rigidez del cuello o dolor de cabeza intenso.
- Fiebre de más de tres días, o que reaparece tras haber cedido.
- Signos de deshidratación: boca seca, llanto sin lágrimas, orina escasa.
Ante la duda, siempre es preferible consultar: en la consulta pediátrica se resuelve en minutos lo que en casa genera horas de incertidumbre.
El primer punto es el que más conviene memorizar: en un bebé de menos de tres meses la fiebre siempre se evalúa, aunque el niño se vea bien, porque a esa edad las infecciones pueden avanzar rápido y con pocos síntomas. Ahí no se espera.
Preguntas frecuentes
¿Desde qué temperatura es fiebre?
Desde 38 °C. Entre 37,5 y 37,9 se considera febrícula y no siempre requiere tratamiento.
¿Debo bajar la fiebre siempre?
Solo si el niño está incómodo. La fiebre en sí ayuda a combatir la infección.
¿Sirven los baños de agua fría?
No, y pueden ser contraproducentes. Tampoco debe usarse alcohol sobre la piel.
¿Cuándo es urgente?
Siempre en menores de tres meses, y ante dificultad respiratoria, decaimiento marcado, convulsión o manchas que no desaparecen al presionar.
¿Cuántos días puede durar?
Muchos cuadros virales dan fiebre dos o tres días. Si supera ese tiempo o reaparece, hay que consultar.
Este contenido es informativo y no sustituye la consulta médica. El diagnóstico y el tratamiento deben ser establecidos por un profesional de la salud tras una evaluación individual.